Atualizado em 16 de junho de 2026 · Fabio Castro Forero
Exclusión de socio en una SAS: 6 claves antes de demandar
Exclusión de socio en una SAS: revise estatutos, causales, prueba, valoración, reembolso y riesgos antes de votar o demandar.
Salida de socio
Revise estatutos y prueba antes de votar Una exclusion mal armada puede terminar en impugnacion, perjuicios o perdida de fuerza negociadora.Exclusión de socio en una SAS: la pregunta que hay que responder antes de demandar
La exclusión de un socio en una SAS puede ser una herramienta poderosa, pero también peligrosa si se usa mal. No basta con que el socio resulte incómodo, conflictivo o inconveniente: la primera pregunta no es si conviene excluirlo, sino si los estatutos contemplan una causal aplicable y un procedimiento defendible. De la respuesta a esa pregunta depende que una salida deseada termine en una decisión limpia o en una disputa más larga y costosa.
Esta guía está pensada para socios, juntas, representantes legales e inversionistas de una SAS que evalúan una salida forzada, una recompra o un conflicto de accionistas. La idea es darle una ruta para decidir con documentos, fechas y prueba —y no en caliente—, de modo que la decisión no termine en impugnación, reclamo de perjuicios o descapitalización de la empresa.
Em resumoEn la SAS, excluir a un accionista solo es viable si los estatutos prevén la causal: el artigo 39 de la Lei 1258 de 2008 exige que la exclusión esté pactada, que la apruebe la asamblea con la mitad más una de las acciones presentes, sin contar el voto del accionista objeto de la medida, que se respete el debido proceso y que se reembolsen los aportes. Sin cláusula estatutaria no hay exclusión. Conviene no confundir esta figura con la desconsideração da personalidade jurídica (art. 42) ni con el abuso del derecho de voto (art. 43): son tres caminos distintos, con supuestos y autoridades distintas.
A resposta direta
¿Se puede excluir a un socio de una SAS en Colombia?
Excluir a un socio de una SAS solo es viable si los estatutos prevén causales de exclusión y se respeta el procedimiento aplicable, incluido el reembolso cuando corresponda. No basta con que el socio sea incómodo, incumpla de manera informal o exista pérdida de confianza: la decisión debe tener base estatutaria, prueba suficiente y debido proceso societario.
En la práctica, la exclusión debe evaluarse con documentos, fechas y decisiones concretas, no con versiones aisladas ni frases sueltas. Antes de convocar una asamblea conviene recorrer cuatro filtros en orden, porque saltarse cualquiera de ellos es justo lo que abre la puerta a una impugnación.
Estatutos antes que emociones
La exclusión nace del documento, no del enojo
El error más frecuente es tratar la exclusión como un castigo improvisado frente a un socio que cae mal. La SAS funciona al revés: la facultad de excluir no se presume, se pacta. Si la cláusula no quedó escrita cuando había buena fe, crearla en plena pelea es mucho más difícil, porque cada socio defenderá la lectura que más le conviene.
Esta guía no reemplaza una asesoría sobre los documentos concretos de su caso, pero sí ayuda a organizar la conversación, evitar errores silenciosos y llegar a una consulta con mejor información. La meta no es ganar una discusión emocional, sino tomar una decisión temprana y documentada que cambie el curso del conflicto antes de que se vuelva ingobernable.
Según dónde esté usted parado
Lectura de abogado para socios, representante legal e inversionistas
El mismo conflicto se ve distinto según el lugar que se ocupe en la sociedad. Conviene leer la situación desde el rol propio antes de mover una ficha:
Antes de votar
Matriz para decidir si la exclusión procede
No todos los conflictos se resuelven excluyendo. Esta matriz cruza la situación con la ruta prudente y el riesgo que conviene cuidar en cada escenario, para no forzar una vía que el caso no aguanta:
| Situação | ¿Procede exclusión? | Ruta prudente | Riesgo a cuidar |
|---|---|---|---|
| Estatutos sin causal | En principio, no por esa vía | Evaluar negociación, reforma unánime o acciones por incumplimiento | Excluir sin base estatutaria |
| Causal clara y prueba sólida | Puede ser viable | Asamblea, debido proceso y reembolso | Voto del socio afectado mal computado |
| Cambio de control en sociedad accionista | Puede proceder si está previsto | Aplicar estatutos y reglas societarias | No verificar el deber de información |
| Conducta dañina sin cláusula | No automáticamente | Responsabilidad, abuso, medidas cautelares o salida negociada | Confundir sanción con exclusión |
La idea de fondo
Excluir a un socio no es una sanción improvisada
La exclusión de un socio en una SAS exige revisar, en este orden, estatutos, causal, procedimiento, voto, debido proceso societario, valoración y reembolso. Cada uno de esos pasos es un punto donde la decisión puede caerse si se trató con ligereza. Usar la exclusión como castigo emocional no acelera la salida del socio incómodo: la encarece, porque convierte un trámite societario en una disputa con frente jurídico, comercial y reputacional al mismo tiempo.
La primera revisión
Los estatutos, antes que cualquier otra cosa
En la SAS, los estatutos pueden prever causales de exclusión, pero esa cláusula tiene que existir antes del conflicto. Si no existe, incluirla o modificarla es una reforma estatutaria especialmente exigente: tocar una regla que afecta de raíz la permanencia de un accionista suele requerir el respaldo de la totalidad de las acciones suscritas, algo casi imposible de obtener cuando el socio problemático es precisamente quien votaría en contra.
Por eso muchas empresas descubren tarde que no pueden crear una causal a la medida del socio incómodo una vez que el conflicto ya estalló. La cláusula de exclusión es como las cláusulas de salida: solo sirve si se redactó en calma, no en plena pelea. Por eso conviene revisar en frío qué cláusulas de los estatutos de una SAS evitan conflictos.
Qué hace fuerte una causal
Causales: conducta grave, prueba fuerte y proporcionalidad
Tener una cláusula de exclusión no basta; la causal invocada debe ser seria, estar probada y guardar proporción con la sanción. Una causal útil se conecta con incumplimientos verificables, no con percepciones. Estos son los supuestos que, bien documentados, suelen sostener una decisión:
- No pago de los aportes a los que el socio se comprometió.
- Violación de las restricciones de negociación de acciones pactadas en los estatutos.
- Competencia con la empresa o desvío de su actividad hacia un negocio propio.
- Uso indebido de información comercial o estratégica de la sociedad.
- Conflicto de interés no revelado al contratar con la compañía.
- Incumplimiento de acuerdos de accionistas o de actos que afectan directamente a la sociedad.
La prueba debe mostrar tres cosas a la vez: la conducta, su impacto y su relación con la causal. La sola molestia entre socios, sin ese hilo, no aguanta una discusión jurídica.
Cuando no hay cláusula
Si no hay causal estatutaria, la exclusión no debe improvisarse
En una SAS, la exclusión parte siempre de los estatutos. El artigo 39 de la Ley 1258 de 2008 permite prever causales de exclusión, exige que la apruebe la asamblea con la mitad más una de las acciones presentes y obliga a atender el reembolso correspondiente. Crear o modificar una cláusula tan sensible como esta, en cambio, es una reforma que normalmente exige el respaldo de todas las acciones suscritas. Por eso, antes de convocar, hay que confirmar si la causal ya existe, si cubre la conducta concreta y si el procedimiento respeta defensa, prueba, mayoría y valoración.
Que no exista causal no significa quedarse inmóvil. Según el conflicto y la prueba disponible, pueden evaluarse otras rutas: negociación de compra de acciones, acuerdos de retiro, reforma estatutaria por unanimidad, acciones por incumplimiento, responsabilidad de administradores, impugnación de decisiones o medidas ante la Superintendencia de Sociedades. La clave es elegir la vía que el caso realmente soporta.
Exclusión, levantamiento del velo y abuso del voto: tres caminos que no se deben confundir
La exclusión del artigo 39 es una decisión interna de la sociedad para separar a un accionista cuando los estatutos lo prevén. Es distinta de la desconsideração da personalidade jurídica Ata: artigo 42 —el levantamiento del velo corporativo, que ante el fraude o el perjuicio a terceros hace responder de forma solidaria a los accionistas y administradores que realizaron, participaron o facilitaron los actos defraudatorios y que declara la Superintendencia de Sociedades— y también del abuso del derecho de voto Ata: artículo 43 —de mayoría, de minoría o de paridad—, que puede llevar a la nulidad de la decisión y a indemnizar perjuicios, igualmente ante la Superintendencia. En la práctica: si lo que hay es un socio que defrauda o una mayoría que vota para comprar barato, el camino puede no ser la exclusión, sino el artículo 42 o el 43.
Leer la Ley 1258 de 2008 (arts. 39, 42 y 43) →Distinguir esos tres caminos importa porque marca la frontera entre una exclusión legítima y un abuso de la mayoría. Una exclusión es legítima cuando descansa en una causal pactada, en prueba seria y en un debido proceso real; deja de serlo cuando la separación del accionista se usa como pretexto para expropiar su participación o para apartarlo de los beneficios económicos que le corresponden. Esa diferencia —fácil de enunciar, difícil de sostener en medio del conflicto— es la que examina la autoridad cuando alguien impugna la decisión.
Lo que ha dicho la Superintendencia sobre proteger al accionista minoritario
Na Sentencia n.° 800-52, de 9 de junho de 2016, la Delegatura de Procedimientos Mercantiles de la Superintendencia de Sociedades —en un conflicto entre accionistas de una sociedad de familia— recordó que quienes administran y quienes controlan la compañía tienen deberes frente a los demás accionistas (en línea con el artículo 23 de la Ley 222 de 1995) y que el ordenamiento societario protege al acionista minoritário frente a la opresión o la expropiación de sus derechos económicos. Llevado a la exclusión, esto fija un límite claro: la mayoría no puede valerse de una decisión de la asamblea para apartar al minoritario de lo que le pertenece. Cuando la separación carece de causal estatutaria, de prueba o de debido proceso, deja de ser una exclusión y se acerca a una conducta abusiva, con las consecuencias del artículo 43.
Esta sentencia fue proferida por la Superintendencia en ejercicio de funciones jurisdiccionales: obliga a las partes de ese proceso y aquí se cita como criterio orientador.
Leer la Sentencia 800-52 de 2016 (Supersociedades) →El procedimiento
Asamblea, voto y debido proceso societario
Aunque exista la causal, la forma importa tanto como el fondo. La exclusión debe tramitarse con formalidad: convocatoria correcta, agenda clara, acceso a la información, oportunidad real de que el socio explique su versión, acta robusta y votación conforme a los estatutos y a la ley. El artigo 39 exige la aprobación de la asamblea con la mitad más una de las acciones presentes; cuidar cómo se computa ese voto —en especial el del socio afectado— es decisivo para que la decisión no sea impugnable.
El acta no debe limitarse a declarar la exclusión: debe motivarla. Tiene que dejar constancia de la causal, de los hechos que la configuran, de la prueba revisada y de que se dio oportunidad de defensa. Un acta pobre, redactada con afán, es una de las grietas por donde después entra la nulidad.
Donde se gana o se pierde
Valoración y reembolso: la otra mitad del conflicto
El conflicto no termina cuando la asamblea decide excluir. Ahí empieza la segunda mitad: la valoración de la participación, el reembolso de los aportes que ordena el artigo 39 y, si corresponde, la reducción de capital. Esta etapa exige estados financieros, revisión de pasivos, caja, contingencias y un método de valoración defendible que pueda sostenerse si el socio saliente lo discute.
Es aquí donde muchas exclusiones bien fundadas se encarecen: una valoración hecha con cifras incompletas, o un reembolso que descapitaliza la empresa y afecta a los acreedores, puede convertir una salida limpia en un nuevo litigio. Conviene tratar el reembolso con el mismo cuidado con que se tramitó la decisión de excluir.
Lo que puede salir mal
Riesgos si la exclusión se arma mal
Una exclusión débil rara vez se queda quieta. Suele devolverse en forma de impugnación, nulidad de la decisión, reclamación de perjuicios, bloqueo reputacional o una negociación mucho más cara que la que se quería evitar. Y el daño no se limita a la relación entre socios: también puede golpear a bancos, clientes, garantías personales y la operación diaria de la empresa, justo cuando más estabilidad se necesita.
Antes de mover ficha
Ruta práctica antes de votar
Antes de convocar la asamblea, conviene preparar el terreno: armar la matriz de causal y evidencia, estimar el impacto económico, tener lista una alternativa negociada y proyectar el plan de caja para el reembolso. Si hay margen, vale la pena explorar una salida pactada antes de forzar la exclusión, porque casi siempre es más rápida y más barata. Para prepararla ayuda entender cómo negociar y probar un conflicto societario entre socios. Una salida negociada suele apoyarse en estas piezas:
- Valoración independiente que ambas partes acepten como punto de partida.
- Confidencialidad sobre los términos y los motivos de la salida.
- Pacto de no competencia razonable en tiempo y alcance.
- Entrega ordenada de información, claves y activos de la empresa.
- Liberación de garantías personales, codeudas y avales del socio que sale.
Los primeros cinco pasos
Qué hacer antes de votar o demandar
Cuando el conflicto se calienta, la tentación es actuar rápido. Lo que vemos en la práctica es que los primeros movimientos definen el resultado. Antes de votar una exclusión o de presentar una demanda, conviene ordenar la casa:
Banderas rojas
Señales de que la exclusión puede ser impugnable
Hay patrones que se repiten en las exclusiones que después se caen. Varios de ellos comparten una raíz: usar la separación del accionista para algo distinto de lo que la causal permite. Si reconoce alguno de estos en su caso, conviene frenar y revisar antes de convocar, porque es justo donde una exclusión deja de verse legítima y empieza a parecer un abuso de la mayoría:
- La empresa quiere excluir, pero los estatutos nunca incluyeron una causal.
- La causal es amplia, tipo "mal comportamiento", y no resiste una discusión jurídica seria.
- El socio compite con la empresa usando información comercial interna.
- El accionista no paga aportes y, aun así, bloquea decisiones de caja.
- La mayoría usa la exclusión para comprar barato una participación valiosa.
- Un socio minoritario amenaza a clientes para forzar una recompra.
- La asamblea se convoca con afán y el acta queda pobre, dejando abierta la impugnación.
- La valoración se hace con cifras incompletas o estados financieros desactualizados.
- El reembolso descapitaliza la empresa y afecta a los acreedores.
- La negociación de salida olvida garantías personales, codeudores o pagarés.
Riesgo y decisión
Tabla de decisiones en la exclusión de un socio
Antes de escalar, vale la pena revisar punto por punto dónde está el riesgo real y cuál es la decisión prudente en cada frente:
| Situação | Riesgo real | Decisión prudente |
|---|---|---|
| ¿Existe causal estatutaria? | Si no existe, la exclusión es riesgosa | Analizar reforma, salida negociada o ruta alternativa |
| ¿La prueba es documental? | Los testimonios sueltos pueden ser insuficientes | Organizar el expediente antes de convocar |
| ¿Hay daño a la sociedad? | Puede parecer un conflicto personal | Cuantificar el impacto económico y operativo |
| ¿La valoración es defendible? | La salida se encarece o se cae | Pedir soporte financiero independiente |
| ¿Hay reducción de capital? | Riesgo para acreedores y liquidez | Revisar reglas aplicables y plan de caja |
| ¿Hay cláusula arbitral? | Error de foro o de tiempo | Elegir la ruta antes de escalar |
Cómo y por dónde comunicar
Protocolo para convocatoria, acta y comunicaciones formales
Buena parte del daño en una exclusión no nace en la asamblea, sino en los mensajes enviados con afán: correos defensivos, audios extensos, respuestas a bancos sin soporte o chats familiares que terminan convertidos en prueba. Antes de comunicarse, conviene definir el canal, el vocero, los documentos permitidos y el objetivo de cada respuesta:
| Canal | Riesgo si se usa mal | Regla práctica |
|---|---|---|
| WhatsApp o chats internos | Frases impulsivas, capturas parciales y pérdida de contexto | Escribir corto, conservar el hilo completo y evitar amenazas |
| Correo corporativo | Admisiones involuntarias o adjuntos incompletos | Responder con hechos verificados y anexos revisados |
| Reunión con socios o familia | Versiones cruzadas y promesas difíciles de probar | Hacer agenda, minuta y compromisos por escrito |
| Respuesta a banco o autoridad | Contradicciones o entrega excesiva de información | Preparar carpeta documental y postura jurídica |
| Comunicación a empleados o clientes | Ruido reputacional y fuga de información | Nombrar un vocero y limitar el mensaje a la continuidad operativa |
El examen previo
Preguntas que deciden si la exclusión es viable
Si llega a la reunión con su abogado con estas respuestas, el análisis suele avanzar más rápido y con menos ruido. No se trata de tenerlo todo resuelto, sino de separar los hechos verificables de las hipótesis y de las decisiones pendientes:
- ¿Qué decisión concreta debo tomar esta semana frente a la exclusión?
- ¿Qué documento original demuestra la versión más importante?
- ¿Quién tenía autoridad formal y quién tenía el control real?
- ¿Qué pagos, firmas, mensajes o actas pueden verse fuera de contexto?
- ¿Qué persona podría destruir o alterar evidencia si no se actúa a tiempo?
- ¿Qué parte del problema es legal, comercial, familiar, reputacional o contable?
- ¿Qué resultado práctico sería aceptable: negociar, defender, denunciar, corregir o salir?
- ¿Qué debo dejar de hacer desde hoy para no empeorar mi posición?
Mida la temperatura
Semáforo de riesgo en la exclusión de un socio
No todos los conflictos exigen la misma reacción. Este semáforo ayuda a calibrar la respuesta según qué tan avanzado está el problema:
| Nivel | Cómo se ve | Respuesta sugerida |
|---|---|---|
| Bajo | Hay inquietud, pero los documentos están completos y nadie presiona desde afuera | Ordenar la carpeta y pedir una revisión preventiva |
| Medio | Hay pagos, firmas, mensajes o documentos incompletos | Pausar los movimientos sensibles y preparar la línea de tiempo |
| Alto | Un banco, un socio, una autoridad, un auditor o una contraparte pide respuesta | Responder solo con estrategia y soporte revisado |
| Crítico | Hay denuncia, medida cautelar, bloqueo de cuentas, amenaza pública o pérdida de control | Activar la defensa, preservar la evidencia y definir la vocería |
Arme el expediente
Documentos y evidencia que conviene tener listos
Una exclusión se sostiene sobre papeles, no sobre impresiones. Antes de convocar, conviene reunir y revisar este expediente:
- Estatutos vigentes, con sus causales y procedimientos.
- Actas previas donde consten advertencias o incumplimientos.
- Prueba de aportes no pagados o de compromisos incumplidos.
- Correos, contratos y chats sobre la conducta reprochada.
- Evidencia de competencia, desvío de clientes o uso indebido de información.
- Estados financieros actualizados y soportes contables.
- Certificación de pasivos, contingencias y caja disponible.
- Propuesta de valoración o informe independiente.
- Convocatoria, orden del día, poderes y constancias de asistencia.
- Proyecto de acta con motivación clara y sus anexos.
Lo que encarece el caso
Errores que pueden anular o encarecer la exclusión
Algunos errores no se notan el primer día, pero reaparecen cuando ya hay dinero o desacuerdos de por medio. Estos son los que más caro cuestan y la decisión que conviene tomar en su lugar:
| Erro | Por qué empeora el caso | Mejor decisión |
|---|---|---|
| Responder de memoria | Crea contradicciones y deja cabos sueltos | Preparar línea de tiempo y carpeta documental |
| Borrar chats o archivos | Puede parecer ocultamiento y destruye el contexto | Conservar originales y copias íntegras |
| Acusar sin prueba | Cierra negociaciones y debilita la credibilidad | Ordenar los hechos antes de calificarlos jurídicamente |
| Firmar para ganar tiempo | Traslada la responsabilidad a quien firma | Dejar reservas y exigir soporte competente |
| Mezclar familia, empresa y reputación | Sube el tono y dificulta los acuerdos | Separar las conversaciones y los canales de decisión |
El momento de consultar
Cuándo vale la pena hablar con un abogado antes del siguiente movimiento
Si la exclusión ya toca documentos, bancos, socios, autoridades, herederos, cónyuges, clientes o reputación, una conversación temprana puede ahorrar meses de conflicto. La consulta rinde más cuando llega con hechos verificables y no con versiones sueltas: con los estatutos a la vista, la línea de tiempo armada y la decisión pendiente bien definida, el abogado puede ir directo a la estrategia en lugar de gastar la reunión reconstruyendo lo que pasó.
Para continuar lendo
Lecturas útiles sobre SAS, socios y gobierno corporativo
Si quiere entender mejor el marco antes de decidir sobre una exclusión, estas lecturas y servicios pueden ayudarle:
- Advogado em direito das sociedades, para revisar estatutos, causales de exclusión y reglas de gobierno corporativo a la medida del conflicto.
- Direito societário: guia essencial para empresas e empreendedores, para ubicar la exclusión dentro del panorama completo.
- Direito comercial e as sociedades mercantis na Colômbia, para situar a la SAS dentro del marco general.
Para que você mesmo possa verificar
Fontes e normas citadas
- Lei 1258 de 2008 — sociedad por acciones simplificada (texto oficial, Función Pública): artículo 39 (exclusión de accionistas), artículo 42 (desestimación de la personalidad jurídica) y artículo 43 (abuso del derecho de voto).
- Corte Constitucional, Sentencia C-090 de 2014 — responsabilidad limitada del accionista y contrapeso del levantamiento del velo corporativo (arts. 42 y 43).
- Superintendencia de Sociedades, Sentencia n.° 800-52 de 2016 — deberes de los administradores (art. 23 de la Ley 222 de 1995) y protección del accionista minoritario frente a la opresión o expropiación de sus derechos económicos (criterio orientador; cosa juzgada inter partes).
- Superintendencia de Sociedades — Cien preguntas y respuestas sobre la SAS.
Contenido preparado por Cafore Abogados para orientación general en Colombia. No reemplaza una asesoría sobre los documentos, las pruebas y las fechas concretas del caso; la estrategia depende de los estatutos, los socios, la ciudad de registro y las decisiones pendientes. Última revisión editorial: mayo de 2026.
Antes de votar una exclusión
Lista de control: marque lo que ya tiene resuelto
Use esta lista como un control rápido antes de convocar la asamblea o de demandar. Marque cada punto a medida que lo resuelve con su abogado; lo que quede sin marcar es justo lo que conviene definir antes de mover ficha:
- Causal estatutaria: ¿los estatutos prevén la exclusión y la conducta concreta encaja en esa causal?
- Prueba documental: ¿el expediente muestra la conducta, su impacto y su relación con la causal, más allá de testimonios sueltos?
- Mayoría válida: ¿la asamblea puede aprobarla con la mitad más una de las acciones presentes, computando bien el voto del socio afectado?
- Debido proceso: ¿hay convocatoria correcta, oportunidad de defensa y un acta motivada, no solo declarativa?
- Reembolso y caja: ¿la valoración es defendible y el reembolso no descapitaliza la empresa ni afecta a los acreedores?
- Ruta alternativa: ¿evaluó una salida negociada por si la exclusión resulta más cara o más frágil que un acuerdo?
¿Tiene causal y prueba para excluir?
Revisemos sus estatutos y su prueba antes de votar
Cafore puede revisar si los estatutos de su SAS contemplan la exclusión, si la causal y la prueba sostienen la decisión y cómo manejar la asamblea, el reembolso y el riesgo de impugnación. Para una revisión inicial, tenga a mano su rol en el caso, el documento recibido, la fecha límite, el valor comprometido y la decisión que está pendiente.
Esclarecemos suas dúvidas
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